Día de la Tierra!


Bolivia: feliz Día de la Tierra! …

¿Pero a quién felicitamos en este día? … Felicitamos a la Madre Tierra?, tan noble, tan grande que TODOS los días no regala vida, inspiración, belleza, agua, comida, techo … Nos felicitamos nosotros? … ummm … veamos cómo lo estamos haciendo …

La Huella Ecológica expresa el uso de las áreas bioproductivas, y el consumo de energía y recursos renovables en unidades estandarizadas llamadas “hectáreas globales” … bueno, está complicado, entonces para entender mejor … previamente un glosario:

Huella ecológica: una medida de cuanta tierra y agua productiva un individuo, una población o una actividad requiere para producir todos los recursos que consume y absorber los desechos que genera usando la tecnología y las prácticas de manejo de recursos prevalecientes.  Esta demanda sobre la biosfera puede ser comparada con la biocapacidad.  La huella ecológica se mide usualmente en hectáreas globales.

Biocapacidad: la capacidad de los ecosistemas de producir efectivamente el material biológico y de absorber los desechos materiales producidos por los humanos, usando los esquemas de manejo y tecnologías de extracción actuales.   La biocapacidad se mide también en hectáreas globales.  El Análisis de la Huella Ecológica es una medida de la demanda humana de biocapacidad.

Hectárea global: una superficie productiva ponderada que es usada para reportar tanto la biocapacidad, como la demanda.  La hectárea global es normalizada a una superficie productiva ponderada promedio de tierra y agua biológicamente productiva.  Las hectáreas globales permiten que los resultados de la Huella Ecológica puedan ser comparados globalmente.

Entocnes, la comparación de Biocapacidad y Huella Ecológica revela si el capital natural es suficiente para soportar los patrones de consumo y producción.  Si una región (o país) tiene una Huella Ecológica que excede su Biocapacidad alcanza lo que podría llamarse un “déficit ecológico”, o sea si su Huella es mayor que su Biocapacidad, ya que ambas están medidas en las mismas unidades (las hectáreas globales).

Ahora si … (espero)

Los recientes resultados de los cálculos de la Huella Ecológica realizados por la Red Global de la Huella Ecológica muestran, como es de esperarse, que la Biocapacidad y la Huella Ecológica no están distribuidas uniformemente en el planeta.  En 2005 (si es  la última vez que se hizo a escala global, y desde entonces las cosas van en peor), la Huella Ecológica a nivel global era de 17,5 billones de hectáreas globales; considerando una población de 6,5 billones de personas, la Huella Ecológica promedio por persona era de 2,7 hectáreas globales; pero existía una Biocapacidad de sólo 13,6 billones de hectáreas globales en ese mismo año (2,1 hag/persona), por lo tanto, a nivel global un déficit ecológico de 3,9 billones de hectáreas globales.  Como referencia, para comparaciones regionales, en Latinoamérica se ha estimado 2,71 y 4,80 hectáreas globales/persona para la Huella Ecológica y la Biocapacidad respectivamente.  Esto significa que como sociedad global hemos sobrepasado la CAPACIDAD de la Tierra de sostenernos.

Fuente: Linving planet report 2010 – WWF

Las evaluaciones realizadas han conducido a concluir que actualmente ya estamos usando (como sociedad global) más de lo que la biosfera tiene como capacidad de generar y reciclar.  Comparando la provisión con la demanda, la Huella Ecológica de la humanidad excede la biocapacidad de la Tierra por cerca del  30% (2,7 hag-2,1 hga = 0,4).  En otras palabras, toma cerca de un año y dos meses regenerar y reciclar lo que la humanidad ha consumido y desechado en un año.  La demanda global por encima de la oferta comenzó solo recientemente, a finales de los 1970.  Por ejemplo, en 1961 tomaba solo 0,7 años para regenerar y reciclar lo que era consumido en un año.

En el caso de Bolivia, la Huella ecológica es de 2,6 hectáreas globales, mientras que su biocapacidad es de 18,8 hectáreas globales, convirtiendo a Bolivia en uno de los países con mayores “reservas” per capita en el mundo.  Sin embargo, como se nota en los gráficos, pese a que nuestra Huella Ecológica a crecido poco, nuestra Biocapacidad se ha deteriorado rápidamente.


Fuente: Red Global de la Huella Ecológica, 2010

Comparado con los países de la CAN, nuestros vecinos, podemos ver que la situación es mejor, aunque en los casos de Perú, Ecuador y Colombia, el deterioro de la Biocapacidad no ha sido tan acelerado.

Además, el cálculo de la huella ecológica no toma en cuenta:

a)      La inclusión de todas las áreas de tierra, de forma de que la elección de “las áreas sin fines productivos” nno sea subjetiva.

b)      La inclusión del cambio de uso del suelo

c)      La contabilización de las emisiones de GEI provocadas por cambio de uso del suelo.

d)     La inclusión de la biodiversidad y su estado, pues no está incluida al no estar “directamente” relacionada con el consumo y la producción.

Si lo anterior estuviera incluido, posiblemente la situación sería más crítica y nuestra posición –como país con un amplio “capital” ambiental- no sería la misma … que tal? … a quién felicitamos? …

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s